lunes, 1 de diciembre de 2014

Breve entrevista a Mónica Cordera

La diseñadora asturiana, comenzó en el mundo de la moda a la temprana edad de 17 años. Un año más tarde, se trasladó a Galicia para estudiar en la Escuela Superior de Diseño y Moda Felicidad Duce. Su primera colección vio la luz en 2006 y desde entonces su estilo ha evolucionado mucho, pero su esencia ha permanecido intacta. La joven modista ha logrado imprimir en cada una de sus colecciones su sello personal, apostando por la sobriedad y la exclusividad. Ademas sus prendas se confeccionan artesanalmente en España "respetando los derechos humanos y el medio ambiente".

-Tu última colección tiene un aire muy racial y étnico ¿cómo la definirías?
Con fuerza, arraigada, llena de energía y carácter.

-¿Los pequeños detalles marcan la diferencia?
Absolutamente, sin ellos Mónica Cordera no tendría razón de ser.

-¿Qué balance haces de estos 8 años de andadura como diseñadora?
Han sido años de dedicación total y esfuerzo absoluto.

-¿Cómo han evolucionado tus colecciones?
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Pienso que todo aquel que me sigue campaña tras campaña nota cambios.

-¿En que te inspiras para crear?
Desde esta actual campaña, mi hermana María se ocupa del 50% de las colecciones por lo que la tormenta de ideas es conjunta. Nos inspiramos en lo que llevamos dentro, en lo que nos gusta, en lo que nos demandan, en lo que nos gustaría a nosotras comprar...


-¿Qué supone fabricar íntegramente en España? ¿Es fácil competir en esas condiciones?
El pilar base de nuestra filosofía de marca, para nosotras este método son todo ventajas ya que tenemos la producción totalmente bajo control.

-Son numerosas las famosas que han optado por lucir tus diseños en ocasiones especiales, la última Adriana Ugarte en los Ondas...¿Se ha agotado ya el modelo?
Lo de Adriana ha sido toda una alegría...cuando nos lo comunicaron María y yo no dábamos crédito de la emoción (contadas unidades quedan).

-Tienes previsto abrir nuevas tiendas físicas o ampliar tus puntos de venta?
Habrá que preguntarle al caprichoso destino qué nos depara.