jueves, 15 de mayo de 2014

En los huesos

Nos hemos acostumbrado a ver en los escaparates maniquíes cuyas medidas son difíciles de encontrar entre el común de los mortales, el mundo de la moda se ha encargado de difundir la idea de que la ropa luce más cuando  la modelo, sea de carne y hueso o de fibra de vidrio, es alta y delgada, sin importar las proporciones, o que estas trasladen una imagen saludable.  No se trata tampoco de criminalizar la delgadez, nuestra constitución y hábitos de vida definen nuestra imagen, un cuerpo puede ser bonito con independencia de las medidas que tenga, siempre y cuando sea equilibrado, armonioso y sano.
Lo propio sería que se emplearan diversos maniquíes, que cada uno representara a un tipo de mujer y no sólo los habituales de talla 36, con los que pocas mujeres se identifican. Y si ya de por si se cuestiona esta elección estándar de talla y cm, más se ha cuestionado la exhibición de este maniquí en el escaparate de la firma LA PERLA. 

Se puede apreciar además de la evidente delgadez, que sus fabricantes se han esforzado por mostrar unas costillas exageradas, que marcaban la cavidad cóncava entre el pecho y el abdomen y trasladaban una imagen de todo menos saludable. Por suerte pronto fue retirado del escaparate de la ciudad que nunca duerme, tras ser denunciada la imagen escuálida que ofrecía vía twitter.