lunes, 13 de enero de 2014

Campaña DETOX


Hace casi tres años Greenpeace impulsaba una campaña cuyo objetivo principal era denunciar la contaminación del agua por parte de la industria de la moda. Lo hacía después de haber detectado en cerca de 20 prendas analizadas de marcas muy conocidas a nivel internacional, componentes tóxicos y fluoruros peligrosos. En un manifiesto publicado, los activistas trataban de concienciar a los actores principales del sector, diseñadores, modelos, consumidores... de la importancia de crear moda que no incluyera tóxicos en sus procesos de producción que contaminen el agua.

Pero Greenpeace no se limita únicamente a denunciar esta realidad, sino que propone una alternativa, emplear membranas sin fluoruros o usar poliéster y poliuretano. Recientemente 18 grandes marcas de ropa se han comprometido a eliminar los productos químicos antes de 2020, entre ellas zara.

Lo cierto es que aunque existen muchos aspectos positivos, la moda se ha encaminado hacia un modelo de producción que se caracteriza por acarrear numerosos costes económicos sociales y medioambientales. Un 11% de la población mundial no tiene acceso al agua potable, por lo que resulta indignante que las aguas residuales, fruto de la producción textil no sean tratadas adecuadamente. Para que os hagáis una idea, según National Geographic, el coste de producción de una camiseta de algodón supone la utilización de una cantidad ingente de recursos hídricos y energéticos, alrededor de 2700 litros de agua para producirla, y 152 litros en cada lavado a máquina de la prenda

 Y aunque resulta alentador que algunas empresas, en aras de no dañar su imagen pública, hayan accedido a modificar sus patrones de conducta, 2020 se visualiza todavía en un horizonte lejano. Mientras  tanto Berlín  trata de erigirse como  capital europea de la moda reciclada.

Si queréis firmar el manifiesto os dejo aquí el link