lunes, 14 de octubre de 2013

Entrevista con la diseñadora María Barros

(Para contextualizar simplemente deciros que esta entrevista se realizó un día después de que la modista gallega desfilara en la Pasarela madrileña)

-Hay nervios antes de una prueba de fuego como desfilar en la Mercedes-Benz Madrid fashion week?

En mi caso hay muchísimos nervios. Son momentos muy intensos llenos de emociones y responsabilidad al mismo tiempo.


-¿Cómo comienza el proceso creativo, cómo se empieza a pensar e idear una colección y se le va dando forma?
Personalmente, de todo el proceso creativo, lo que más me cuesta es el inicio, la elección de una temática y encontrar su forma más conceptual. De esta decisión va a depender el resultado de la colección. Es un momento en el que surgen dudas y bloqueos. Una vez que tengo clara la temática o base de la colección, el resto del proceso para mí es mucho más fluido. Solamente tienes que dejarte llevar por lo que la temática te inspira y transmite, y de ahí interpretarla de manera personal.

-¿Qué tiene el Jazz que le resulta tan inspirador?

Me parece que es un género musical que te permite mucha libertad creativa. El jazz abarca muchos años y tiene diversos recursos en los que apoyarte, y que a su vez te permiten trasladar tu percepción más personal a la moda, y en concreto a mi propio trabajo.


-Usted se ha formado en una de las cunas de la moda, Italia, ¿Qué poso ha dejado esa cultura y esa particular forma de entender la moda en su forma de idear sus diseños y confeccionar las prendas?

Creo que lo que más me ha marcado de mi formación italiana es la forma que tienen de entender la moda como negocio sin renunciar a la creatividad ni al diseño.


-El periódico nacional La razón la posiciona en el ranking de los 50 jóvenes más influyentes del panorama nacional, ¿cómo se siente al respecto?

Personalmente son cosas que pienso muy pocas veces. Valoro y agradezco mucho estar en ese listado, pero creo que uno debe darle la importancia que tiene, nunca desmesurada, ya que eso provocaría que distorsionase mi propia realidad.


-¿Qué grandes diseñadores han resultado inspiradores para usted?

Lanvin e Issey Miyake.


-¿Cada colección es única y sorprendente pero todas parecen tener un nexo común o una línea de continuidad, se podría decir que es lo que diferencia la marca de alta costura que comercializa de cualquier otra que haya en el mercado?

Creo que eso es una forma de trabajar. En mi caso no concibo que las colecciones sean totalmente diferentes entre ellas. Me resulta imposible pensar en ese cambio. Entre colecciones, independientemente de la temporada o de la temática, siempre hay un hilo conductor que corresponde a la propia evolución del diseñador.

-¿Le gusta diferenciar entre moda y ropa, por las distinciones evidentes que existen entre ambas y el arduo ejercicio creativo que requiere la primera?

Personalmente las concibo como dos conceptos totalmente diferentes.


-Aunque le fascine la improvisación que va implícita en cualquier espectáculo de jazz lo cierto es que en sus desfiles poca cabida tiene, cada detalle se mide al milímetro, incluido el maquillaje, ejemplo de ellos son los labios burdeos como tintados por el vino que propone en su colección primavera/verano en la que se deja seducir por el espíritu vinícola...

En mi trabajo soy una persona extremadamente meticulosa, no me gusta dejar espacio a la improvisación. Sin embargo, la moda es una profesión en la que inevitablemente siempre se tiene que estar preparado para improvisar en cualquier momento. Por el contrario, en mi día a día la improvisación me fascina.


-¿Qué paralelismos existen entre la creación de una colección de moda y el proceso de elaboración de un caldo?
Entre la moda y el vino hay infinidad de vínculos: la importancia de la selección de los materiales/materia prima (tipos de tejidos en moda y tipos de uva en vino), las propiedades que aportan estos elementos en el resultado final, el modo de trabajar del diseñador con la del enólogo…

-Tengo curiosidad,¿ Cómo consiguió la sumiller Cristina Alcalá que comenzara a gustarle el vino y pudiera disfrutar de los caldos?

Pues yo creo que la clave ha sido precisamente que nunca se propuso introducirme en su mundo. Yo preguntaba dudas y curiosidades y ella poco a poco me iba introduciendo sin darse cuenta. Para mí el vino era algo muy intuitivo, pero desconocía todo. La naturalidad de su personalidad y la pasión con la que transmite todos sus conocimientos ha sido la clave del éxito de esta colaboración.


-Cada vez que se pone punto y final a un ejercicio de creación o a una colección y se cierra el proceso con su presentación inmediatamente surgen nuevas ideas y comienza otro ciclo, o requiere cierto reposo y descanso? Siendo más directa, ¿ ya esta trazando los bocetos de su nueva colección o se tomará un respiro?

Siempre que presento un trabajo necesito un tiempo para oxigenarme y liberarme de la temática anterior. Cuando estás 6 meses trabajando sobre una misma idea al final todo gira alrededor de ella y es necesario apartarlo para incorporar ideas nuevas.


A fondo:

Una ciudad en la que te perderías... Nueva York

Un recuerdo de infancia... Muchos…

Un libro o una canción que te inspiren... Cisnes salvajes

El desayuno perfecto para un domingo... Sin prisas y con mucha prensa alrededor

Un momento del día para trabajar... Por la noche

Una prenda especial que haya en tu armario... Un vestido, mi prenda fetiche.