miércoles, 18 de septiembre de 2013

María Barros en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid

Original, extravagante, colorida, femenina, libre... me quedo sin adjetivos para describir la riqueza de una colección en la que cada diseño parece inspirarse en una melodía repleta de acordes que se enroscan alrededor de la curvilínea figura de la mujer de forma fluida y delicada, sin encorsetarla y permitiéndole danzar al ritmo de la música.
La nueva colección Otoño/Invierno 2013-2014 muestra prendas aparentemente simples cuya complejidad reside en la técnica del moulage, corte a ojo, se trata de una técnica de corte y confección en la que se trabaja directamente sobre el maniquí o el cuerpo de la persona. El drapeado y una amplia paleta de colores que se empastan deliciosamente junto con otros elementos, como los volantes que se adhieren a mangas y cuellos confieren a sus diseños la tensión teatral necesaria para impactar y sorprender en el escaparate de la Mercedes-Benz Fashion Week. Las diferentes texturas que consigue combinando tejidos diversos como lana, pieles ,punto, gasas, crepe de fil... completan esta sinfonía repleta de matices y notas discordantes, una colección apasionada, en la que la libertad creativa lleva la voz cantante.

 Sin embargo la joven diseñadora propone para la primavera una copa de buen vino, y nos enseña a saborearlo a través de vestidos largos, faldas midi y pantalones relajados, fluidos, casi húmedos con detalles florales y tonos tierra. El espíritu enólogo inspira una colección urbanita, elegante, en un acto de constricción en el que se recurre al yo lírico más intimista aderezado con música chill out francesa y labios salpicados por el jugo de las uvas.