martes, 24 de septiembre de 2013

Destapando la provocación

Está de moda provocar, mostrar lo que antes se ocultaba con recelo, los sujetadores asoman a través de escotes infinitos, los camisones y combinaciones de satén se convierten en sensuales vestidos ideales para lucir una vez que anochece, los shorts se acortan hasta límites insospechados, simulando ser coulottes y dejando entrever esa sensual parte de la anatomía femenina, ya saben,  allí donde la espalda pierde su casto nombre. Las medias incorporan ligueros diseñados para ser mostrados, al contrario de lo que pasaba antaño,  las botas de caña alta se alzan sobrepasando la rodilla y dirigiendo todas las miradas hacia nuestros muslos, los crop tops dejan al descubierto el ombligo,  los corsés recuperan el fulgor de las décadas pasadas y se combinan con total normalidad con faldas y pantalones...
En fin, se trata de dejar poco a la imaginación insinuando lo suficiente como para amortizar la lencería y obligándonos a recurrir a piezas íntimas más sofisticadas en las que el encaje se yergue como contundente vencedor. El erotismo irrumpe con fuerza en nuestros armarios para desatar las pasiones más primitivas.