martes, 13 de agosto de 2013

El Arte de Provocar

Imagínate que alguien se queja de que los empleados de una de las firmas de joyería y relojería más selectas no les han atendido debidamente y días después esa firma es abochornada a nivel mundial a través de un ingenioso juego de palabras en una gorra, parece cuestión de karma, pero se trata simplemente de la audacia de un joven estudiante de diseño de Parsons School de Nueva York llamado Fahad, que transformó una frase "They are being cunts"("Están siendo un coñazo") dicha por una amiga en referencia al episodio que narraba al comienzo, en un mensaje subversivo fruto de un juego de palabras (cunt+ cartier= cuntiers) que hasta la propia Cara Delevigne ha lucido. Eso sí poco les duró el negocio, porque la firma no tardó en ponerse en contacto con el joven para solicitarle que retirara de la venta las gorras de la discordia.