viernes, 22 de febrero de 2013

Diseño y preocupación medioambiental


Loomstate acerca la moda ecológica a la pasarela. La firma creada por Rogan Gregory y Scott Mackinlay Hahn en 2004 utiliza algodón biológico y tela Tencel, hecha a partir de celulosa de madera. Los diseñadores de la firma afirman que el proyecto va más allá del compromiso ético, buscan que la calidad sea la mejor posible y el diseño sorprenda. Lo que se une a una nueva voluntad de transparencia en el sector, la asociación Sustainable Apparel Coalition, que agrupa a 80 grandes marcas como Loomstate, sacó al mercado el pasado mes de julio el índice Higg, que valora el aspecto ecológico de una prenda. Lo cierto es que todavía no somos conscientes del tremendo impacto ambiental que la industria textil genera en nuestro planeta.
Pero no es la única iniciativa en este sentido, la firma sueca H&M puso en marcha durante la década de los 90 una línea de ropa Conscious Collection que se produce principalmente en China con materiales que provienen de diferentes países,  Bangladesh, India y China. Dicha línea ha permitido ahorrar 300 millones de litros de agua en la confección de prendas y producción de telas. El transporte de las materias primas y prendas también se realiza de tal forma que da lugar a una reducción en las emisiones de CO2.
Todo ello se lo traslada a sus clientes a través de la etiqueta, un pequeño cartón verde que nos informa de que la prenda que adquirimos ha sido elaborado mediante un proceso que busca ser amigable con el medio ambiente. Y lo mejor es que nadie adivinaría que la prenda ha sido confeccionada con materiales reciclados. A esto se le suma la nueva iniciativa del gigante sueco de la que ya os había hablado en un post anterior, esa especie de trueque.
En fin que ecología y diseño no tienen porque estar reñidos.