miércoles, 10 de octubre de 2012

El Libanés De Mirada Profunda



Hoy quiero hablaros de el que para mi es el mejor diseñador de todos los tiempos, puede ser una afirmación arriesgada, pero lo cierto es que este diseñador autodidacta nacido en el Líbano no sólo se construyó así mismo, sino todo un imperio. Es un ejemplo de fortaleza que luchó por conseguir que su vocación pasara de ser un sueño a una realidad, en un país en el que no estaba bien visto que los hombres se dedicaran al mundo del diseño. Empezó a coser cuando tenía sólo 9 años, les cosía vestidos a su hermanas, hoy anima a los jóvenes a no rendirse y a perseguir sus sueños.«El éxito se nutre de muchas cosas. Se basa en victorias y en constancia. Nada sucede por casualidad. Lo más difícil es elegir la vía correcta. Muchos jóvenes no aciertan con el camino y fallan. Pero si se sabe a dónde se quiere llegar y cómo, es sencillo». Su camino no fue fácil de niño perdió su vivienda familiar durante la guerra civil en la que se vio inmerso su país, la moda fue una vía de escape y ensoñación, se repuso de la catástrofe ideando vestidos de novia y princesa, el glamour venció a la desesperación y hoy tal y como aseguraba en una entrevista tiene tres casas, aunque donde más tiempo pasa es en el avión.
 Lleva varias décadas vistiendo a mujeres y haciendo que derrochen elegancia y sensualidad, sus vestidos son auténticas joyas que no pasan desapercibidas, exquisitas y repletas de detalles cuidados hasta la extenuación, inscrustaciones de pedrería, transparencias, bordados... Cuando ves uno de sus diseños sabes con certeza que se trata de un Elie Saab, son inconfundibles. Y desde que Halle Berry se enfundó en uno para recoger su Óscar en 2002 sus vestidos ocupan un lugar destacado en cada alfombra roja, el éxito le llegó de forma tardía, a sus 40 años, pero hoy se ha consolidado como uno de los grandes del mundo de la moda. 
Una de sus peculiaridades explica quizás porque sus vestidos son como una segunda piel de lujo para las mujeres,  trabaja directamente sobre el cuerpo y luego hace la ilustración.  La mayoría trabaja en el sentido contrario, pero para Elie Saab dos minúsculos cm pueden marcar la diferencia. 




Es un ejemplo de superación y un artista con mayúsculas que no sólo triunfa en el mundo de la moda sino que también ha hecho sus pinitos como diseñador de interiores en el hotel  The Tiger Woods Dubai y ha sacado su  propia fragancia.








"Me gustan las mujeres que se sienten femeninas y sensuales cuando llevan mis diseños"