jueves, 11 de octubre de 2012

Comunicación no verbal

LENGUAJE CORPORAL E ICÓNICO

Cobra cada días más fuerza a la hora de emitir un determinado mensaje y pocos controlan este tipo de comunicación no verbal.

 El mundo del color representa por sí solo uno de los códigos de comunicación no verbal más certeros. Incluso en la propia naturaleza existe un código de comunicación implícito basado en los colores que sirve de guía y previene ante situaciones de peligro o cuestiones tan básicas como la reproducción.
Desde la antigüedad y hasta la modernidad el color ha sido un elemento útil que nos ha permitido identificar y establecer estamentos sociales, reforzar discursos y ha ejercido una importante influencia emocional, ya que tiene la capacidad de impactar gradualmente en el estado de ánimo de las personas. Algo que en ocasiones hemos sabido rentabilizar, por ejemplo es común que en algunos restaurantes se utilice decoración de color naranja ya que abre el apetito, o que en los hospitales se usen colores neutros para transmitir tranquilidad a los pacientes. Es igualmente cierto que muchos de estos significados asociadas a los colores tienen una componente cultural, la simbología de un color tiene que ver con las creencias o la cultura de un pueblo mientras que las emociones son inconscientes. El color es un potente y eficaz instrumento de comunicación, define nuestra personalidad y refleja nuestro estado de ánimo.
Existe por lo tanto una componente puramente estética y otra si cabe más funcional que nos puede poner en un aprieto o erigirnos triunfantes en determinadas situaciones. Triunfaremos por ejemplo si lo utilizamos para potenciar aquel mensaje que queremos hacer llegar a nuestros receptores y para ello debemos saber que perciben quienes nos ven cuando llevamos uno u otro color. Es una forma de reforzar el discurso verbal. 
Ante todo es importante ser fiel a uno mismo y conocerse porque aspectos como el cabello, el color de piel u ojos determina que uno u otro color nos sienten mejor o peor. Y en todo caso en el día a día  debemos evitar ataduras de este tipo.

Una simple mirada a distintos colores nos altera la presión sanguínea, los latidos del corazón y el ritmo de la respiración.
En lo relativo al apartado de la comunicación deciros que Es útil saber que colores como el azul marino, el negro y el gris tienden a potenciar nuestro poder y autoridad.. El rosa y los colores pastel dulcifican, transmiten ternura y confianza. Y por último mi favorito el blanco, básico entre los básicos, el blanco no debe faltar en nuestro guardarropas, nos aporta honestidad frescura e inteligencia cualidades que podemos resaltar en cualquier momento y situación. Estas son mis apuestas seguras junto con el verde que aportar calma y transmite tenacidad.
Otros como el rojo proyectan fuerza y sensualidad y por lo tanto las prendas de ese color resultan una buena elección en ocasiones especiales en las que queramos convertirnos en los o las grandes protagonistas de la velada.